Lasso presidente

 Alivio porque perdió Correa, y no hay que empezar a hacer planes para migrar. Tristeza al mismo tiempo, porque la posibilidad de que el conservadurismo (de la sierra, de los social-cristianos) vuelvan a implementar la sociedad del privilegio y la exclusión como norma corriente. Si tuvimos 14 años de odio fue porque antes tuvimos doscientos años de exclusión y menosprecio. Y con un Opus Dei al frente del país, las probabilidades de dejar eso atrás no me parecen la mejores.

Que no suceda lo de Argentina con Macri, y que Lasso sepa que para acabar con el correísmo hay que reparar el resentimiento social de los que han sido excluidos y menospreciados.

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